Martin Amis: “La literatura no es necesaria para la vida, pero sí para la civilización”

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Martin Amis apoyado sobre una pared de sillar, típica piedra volcánica de Arequipa. (Foto: Jaime Cabrera)
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Compartimos nuestra charla con Martin Amis, considerado como uno de los mejores escritores británicos de la actualidad y cuya obra le ha permitido ser reconocido internacionalmente. A través de la sátira ha retratado a su manera algunos vicios de nuestra sociedad.

 

Por Jaime Cabrera Junco*
[email protected]

Le han dicho rebelde y provocador, pero al verlo uno se encuentra frente a un caballero inglés de finos modales, algo tímido y sin rastro de ninguna impostura. Aparentemente. Lo de él es ser irreverente con las palabras. Ha sido foco de controversias en su país por satirizar, por ejemplo, los años de Margaret Thatcher, a través de su novela Money (Dinero), publicada en 1984. Es un hombre delgado que afablemente accede al diálogo y no pone ninguna condición ni pregunta cuántos minutos de su tiempo vamos a robarle. Aunque ya ha estado antes en Sudamérica –ha vivido tres años en Uruguay, luego de casarse con la escritora uruguayo-estadounidense Isabel Fonseca–, por primera vez visitaba Arequipa, donde participó en el primer Hay Festival peruano. En su charla literaria, realizada en el Teatro Municipal, defendió con pasión su postura respecto a la escritura. Y sobre ese punto es que arrancamos la conversación con Martin Amis (Swansea, Gran Bretaña, 1949).

 

Usted ha dicho que la escritura surge de “una silenciosa ansiedad”. ¿Cómo define la escritura?
¿Cómo la defino? (piensa). Escribir ficción es algo muy misterioso, no lo entiendo aún. Lo he estado haciendo por 40 años y realmente hasta ahora no entiendo cómo funciona el proceso. Es misterioso y milagroso, diría yo, pero lo que pasa es que inconscientemente se te presenta como una situación ideal. Como una imagen y luego te das cuenta de que has estado pensando en ello sin saberlo por un largo tiempo. Así que cuando te sientas a escribir todo está ahí, ya existe, es algo muy extraño. Norman Mailer escribió una novela llamada The Spooky Arts: Thougts on Writing (Las aterradoras artes: pensamientos sobre la escritura). Es algo «aterrador», es algo así como la religión o algo por el estilo, algo difícil de definir…

¿Ser hijo de un famoso novelista influyó en su decisión de ser escritor?
Bueno… soy el hijo de un novelista. Mi padre fue un novelista muy conocido y generalmente los hijos de novelistas escriben uno o dos libros y es suficiente para ellos, les satisface la ansiedad de emular al padre. Sin embargo, yo supe desde el inicio que iba a hacer esto durante toda mi vida. Y fue algo así como un compromiso, como convertirse en un monje o sacerdote en el sentido de la vocación.

¿Conversaron alguna vez sobre literatura o la escritura?
Sí, hablábamos de literatura todo el tiempo y hablamos un poco acerca de escribir y me dio algunos consejos cuando tenía 20 o 21 años, pero solo algunas cosas se me quedaron en la cabeza. Siempre hablábamos de la técnica, pero no acerca de la visión del mundo o algo por el estilo.

MartinAmis2Tuvo, además, la influencia de la esposa de su padre, quien le dio a leer a Jane Austen
Sí, fue ella y no mi padre la que marcó la diferencia. Ella murió hace un año, a los 90, y siempre le he sido muy agradecido por eso. Creo que finalmente hubiera llegado a Austen, pero ella adelantó el proceso y lo hizo más rápido.

¿Qué tipo de escritor era su padre? Ha dicho que recién lo supo cuando revisó toda su obra.
Cuando lo leí me di cuenta de que estaba escribiendo sobre vidas ordinarias. No eran westerns, no eran novelas históricas, no eran romances sino realismo social, que es el género principal. El realismo social es la base de la novela y sospechaba que en ello moraba su interés. Fue una escritura muy democrática, sobre gente ordinaria y no sobre reyes o reinas, o dioses o grandes generales u hombres de negocios, era acerca de vidas ordinarias.

¿Qué piensa cuando la crítica o los periodistas se refieren a usted como un escritor “irreverente” o “rebelde”?
Un rebelde… bueno, es algo muy halagador en cierto modo. Es bueno cuando divides la opinión, ya sea que la gente no esté de acuerdo contigo o con tu forma de escribir. Creo que es una señal saludable, no es bueno cuando nadie te odia o nadie te ama, tiene que ser un poco de los dos.

¿Y piensa en los efectos que tienen sus novelas? ¿Esta etiqueta de “rebelde” tiene que ver con una provocación calculada?
¿Si pienso en los efectos? No, en absoluto. Solo cuando terminas una novela piensas cuán bien será recibida, pero nunca se me ocurre pensar en eso cuando estoy escribiendo.

¿Qué tipo de escritor es usted?
Soy un escritor más experimentado en el realismo social, mezclándolo con un poco de sátira. Espero tomar algunos riesgos, pero como dije, uno nunca escribe para causar un efecto, escribes honesta y privadamente, y luego el libro sale al mundo y entonces quién sabe qué va a pasar…

 

 

EL DESCUBRIMIENTO DE LA PROPIA VOZ

Luego de vivir en Uruguay junto a su segunda esposa y sus dos hijas, Amis volvió a Gran Bretaña en setiembre de 2006. Ha dicho que prefiere no leer novelas de autores jóvenes, salvo Zadie Smith o Will Self, quienes son sus amigos. «Suelo leer obras de autores muertos porque sus obras han sobrevivido, mientras que leer la novela de un autor de 25 años es una apuesta…Y no muy sensata», sostiene. Su primera novela fue El libro de Rachel (1973) y obtuvo el premio Somerset Maugham, a la cual le siguieron dos ingeniosas sátiras: Niños muertos (1975) y Éxito (1978). Koba el Temible, la risa y los veinte millones (2002) es un polémico ensayo biográfico sobre la figura de Stalin, que despertó la ira de los historiadores y la izquierda intelectual británica. Lo suyo, como hemos dicho, es incomodar. Con La Zona de Interés (Anagrama 2015) ha suscitado una nueva polémica por abordar con tono burlón el Holocausto.

 

LaZONAdeInteres¿Cuál fue el punto de partida de su más reciente novela, La zona interés?
El punto de inicio está en la primera página. Era la idea del amor a primera vista en Auschwitz y no sobre un hombre, sino de las víctimas que demandan a sus victimarios. Hubo muchas familias alemanas en Auschwitz, los asesinos llevaron a sus esposas e hijos consigo cerca de este campo de concentración y tenían una vida social muy desarrollada: tenían bailes, cines, fiestas y estoy seguro de que cometían adulterio también, y ese es más el tema de mi libro, el amor entre los asesinos en Auschwitz.

Este tema sigue siendo muy sensible aún, a pesar del tiempo transcurrido luego del fin de la Segunda Guerra Mundial
Bueno, la crueldad y el asesinato siempre son temas sensibles. La violencia es la gran maldición de la humanidad, ya que la vemos a nuestro alrededor, es un gran pecado masculino la violencia así que siempre estará con nosotros.

¿Los escritores cumplen una función en la sociedad?
Sí. Es mejor imaginar la sociedad sin escritores y luego te darías cuenta de que sería una sociedad vacía, sería una sociedad más débil. La literatura no es necesaria para la vida pero sí lo es para la civilización.

¿Por qué?
Hay un enorme libro de Steven Pinker titulado The Better Angels of Our Nature: Why Violence Has Declined  (Los mejores ángeles de nuestra naturaleza: Por qué la violencia ha disminuido), que sostiene que la violencia ha disminuido en el mundo contrario a lo que pensamos. El número de asesinatos y de crímenes violentos ha disminuido sostenidamente, y como con los animales y los niños, ha habido una mejora, pero él dice que una de las cosas que hace menos violentas a las personas es la novela, pues a través de ella logras mayor empatía y simpatía hacia las personas. Eso es lo que hacen las novelas: te llevan a las vidas de otros, las lees y te conviertes en alguien más sensible hacia los deseos de otras personas. Tratas a los demás como quieres que te traten a ti. Las novelas son todo eso y más.

¿Por qué escribe libros?
Porque es lo mejor que sé hacer y es lo que me hace feliz.

¿Ha leído literatura latinoamericana? Si es así a qué autores
Sí, un poco, pero no me gusta leerla traducida. Mi escritor latinoamericano favorito es Borges, lo he leído y creo que él tuvo una abuela inglesa y una nana inglesa ya que su ritmo es muy inglés y se traduce a nuestra lengua de una forma sencilla. He leído a muchos otros y creo que la literatura sudamericana ha sido muy innovadora en el pasado. El realismo mágico tuvo lugar en la novela sudamericana durante el siglo XIX y no en el XX como con otros escritores, ellos lo hicieron hace 150 años. Estuvieron siempre bien entonados hacia el futuro de una forma extraña y no sé por qué debería ser lo que se suponía que fuera.

¿Qué tipo de escritores le gustan?
(Piensa) Hay solo una verdadera escuela de escritura y esa es la del talento. El talento se convierte en genialidad en ciertos casos, pero los escritores talentosos, esos son los que más me gustan. La única forma en la que la literatura te puede deprimir, que merme tu espíritu es que sea mala, que sea pobre. Todo lo demás, sin importar de qué trate, te hace sentir lleno de amor por la vida y de razones para vivir.

¿Cuál es el más importante descubrimiento para un escritor?
El descubrir tu voz, en el sentido de que sea original de ti y que no sea solo algo que alguien más esté haciendo, creyendo o diciendo. Algo que seas capaz de escribir de una forma distinta para que la gente lea un párrafo y piensen “esto es muy interesante”.

¿Qué tan difícil es encontrar esa voz?
Puede ser un proceso muy largo. Algunos escritores encuentran su voz muy rápido, otros necesitan como tres o cuatro novelas para encontrarla, pero todos lo hacen, al menos todos los buenos escritores.

¿Y usted cuándo descubrió su voz?
Creo que la descubrí en mi quinta novela, la llamada Money (Dinero), donde parecía que la voz se apoderó de ella y de hecho toda la novela es de la voz. Es algo muy arriesgado ya que si la voz no funciona entonces la novela está perdida. Uno tiene que ser joven, estúpido y valiente para encontrar su voz.

 

 

LOS CINCO LIBROS FAVORITOS DE MARTIN AMIS

“Para mí Shakespeare es una divinidad, un dios de la literatura”, dice Martin Amis antes de darnos su lista en el siguiente orden:

  1. Hamlet, de William Shakespeare.
  2. Macbeth, de William Shakespeare.
  3. El Rey Lear, de William Shakespeare.
  4. Otelo, de William Shakespeare.
  5. Lolita, de Vladimir Nabokov.

 

 

*Entrevista hecha en inglés y con traducción de Ronie Bautista para esta versión escrita.

 

 

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